sábado, 26 de abril de 2014

Hombre que mira su país desde el exilio

Hombre que mira su país desde el exilio

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

a fleur

País verde y herido
         comarquita de veras
    patria pobre

país ronco y vacío
      tumba muchacha
                sangre sobre sangre

país lejos y cerca
            ocasión del verdugo
                 los mejores al cepo

   país violín en bolsa
       o silencio hospital
        o pobre artigas

 país estremecido
puño y letra
                  calabozo y praderas

    país ya te armarás
            pedazo por pedazo
              pueblo mi pueblo

        país que no te tengo
     vida y muerte
                cómo te necesito

       país verde y herido
              comarquita de veras
         patria pobre

lunes, 21 de abril de 2014

Hombre que mira al tira que lo sigue

Hombre que mira al tira  que lo sigue

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran


Well, old spy
looks like I
led you down some pretty
blind alleys.
RAY DUREM

Señor molusco       caballero lapa
ya sabés en qué malos pasos ando
conocés mis esquinas y mis fobias
mis bares mis amores mi bufanda

conocés las puteadas que rezo despacito
cuando pasan los verdes apuntando
conocés cómo escupo al cielo ajeno
cuando me hace sombra el helicóptero

conocés bien a qué mujeres miro
y vos también mirás        degenerado
es el único acuerdo entre nosotros
y dura lo que un lirio           o una ráfaga

conocés qué porfiada dulzura me atraganta
cuando caen los mejores        los más tiernos
los que podrían levantar de a poco
la feroz inocencia que nos salve

conocés que conozco que hay algunos
que cayeron por vos hijo de puta
quiero decir molusco       pobre lapa
ya ves que andás en pasos mucho peores

conocés a qué juego y a qué apuesto
sabés que apuesto a que desaparezcas
no el fulano que sos sino el mohoso
herrumbrado tornillo de cadalso

me seguís por mis calles por mis tangos
por mis lluvias y mis noches de arena
vigilás mis gaviotas y mi cédula
mi casilla postal y mi resfrío

conocés mis abrazos y mis postres
mi bigote mi vino mi teléfono
mi libretita con las direcciones
mi mujer mi paraguas mis bolsillos

es decir que sabés todo de afuera
todo de superficie     de exteriores
delatarás mi sobra y mi pellejo
y eso no alcanza para hacer la ficha

donde no podés ver     donde no llegan
tus antenas      en la aurícula izquierda
tengo mi berretín inexpugnable
a pruebas de derrotas y de olvido

allí el destino o no sé quién carajo
armó el amor y almacenó los odios
pero es ahí donde perdés la pista
es ahí donde vamos a joderte

señor molusco        caballero lapa

sábado, 5 de abril de 2014

Hombre que mira la tierra

Hombre que mira la luna

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Es decir la miraba     porque ella
se ocultó tras el biombo de nubes
y todo porque muchos amantes de este mundo
le dieron sutilmente el olivo

con su brillo reticente la luna
durante siglos consiguió transformar
el vientre amor en garufa cursilínea
la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli

cuando los amantes ricos la miraban
desde sus tedios y sus pabellones
satelizaba de lo lindo y oía
que la luna era un fenómeno cultural

pero sí los amantes pobres la contemplaban
desde su ansiedad o desde sus hambrunas
entonces la menguante entornaba los ojos
porque tanta miseria no era para ella

hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves      con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron y a dúo
dijeron     no va más      al carajo selene

se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén

y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere

miércoles, 2 de abril de 2014

Hombre que mira un rostro en un álbum

Hombre que mira un rostro en un álbum

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Hacía mucho que no encontraba a esta mujer
de la que conozco detalladamente el cuerpo
y creía conocer aproximadamente el alma

pasado no es presente
eso está claro
pero de cualquier manera hay conmemoraciones
que es bueno revivir

donde hubo fuego
caricias quedan

de pronto ella emerge del susurro evocante
y en voz alta sostiene
que los obreros entienden muy poco
que el pueblo en el fondo es más bien cobarde
que los jóvenes no van a cambiar el mundo
que la violencia bah
que la violencia ufa
que el confort lo alcanza quien lo busca

sólo entonces lo advierto
no me importa que hable en voz alta
mejor dicho no quiero que regrese al susurro

es apenas un rostro en un álbum
y ahora es fácil
                  dar vuelta la hoja

martes, 1 de abril de 2014

Hombre que mira más allá de sus narices

Hombre que mira más allá de sus narices

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Hoy me despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud

sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mi
y lo que es muchísimo peor
que pensarán en mí los coroneles
que el mundo será un oscuro
     paquete de angustias
que muchos otros      aquí o en cualquier parte
     se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará
     como un techo podrido
y hasta mi sombra
     se burlará de mis confianzas

menos mal menos mal
que me conozco

menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario
con mi culpita bien lavada y planchada
y no solo se me abrirán las puertas
     sino también las ventanas y las vidas
y la carta que espero llegará
     y la leeré seis o siete veces
y las malas noticias de los diarios
     no alcanzarán a cubrir la buenas nuevas
y la que quiero
     pensará en mi hasta conmoverse
y lo que es muchísimo mejor
     los coroneles me echarán al olvido
y no solo yo       muchos otros también
     se sentirán solidarios y alegres
y a nadie le importará
     que el cielo se derrumbe
     y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto

será buena 
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta

domingo, 30 de marzo de 2014

Hombre que mira sin sus anteojos

Hombre que mira sin sus anteojos

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran


En este instante el mundo es apenas
     un vitral confuso
los colores se invaden unos a otros
y las fronteras entre cosa y cosa
     entre tierra y cielo
     entre árbol y pájaro
están deshilachadas e indecisas

el futuro es así un caleidoscopio de dudas
y al menor movimiento el lindo pronóstico
     se vuelve mal agüero
los verdugos se agrandan hasta parecer
     invencibles y sólidos
y para mí que no soy lázaro
     la derrota oprime como un sudario

las buenas mujeres de esta vida
     se yuxtaponen se solapan se entremezclan
la que apostó su corazón a quererme
     con una fidelidad abrumadora
la que me marcó a fuego
     en la cavernamparo de su sexo
la que fue cómplice de mi silencio
     y comprendía como los ángeles
la que imprevistamente me dio una mano
     en la sombra y después la otra mano
la que me rindió con un solo argumento de sus ojos
     pero se replegó sincera en la amistad
la que descubrió en mí lo mejor de mí mismo
     y linda y tierna y buena amó mi amor

los paisajes y las esquinas
los horizontes y las catedrales
     que fui coleccionando
     a través de los años y los engaños
se confunden en una guía de turismo presuntuoso
de fábula a narrar a los amigos
y en ese delirio de vanidades y nostalgias
es difícil saber qué es monasterio y qué blasfemia
     qué es van gogh y qué arenques ahumados
     qué es mosaico y qué agua sucia veneciana
     qué es aconcagua y qué es callampa

también los prójimos se arraciman
     crápulas y benditos
     santos e indiferentes y traidores
e inscriben en mi infancia personal
tantas frustraciones y rencores
que no puedo distinguir claramente
     la luna del río
     ni la paja del grano

pero llega el momento en que uno recupera
     al fin sus anteojos
y de inmediato el mundo adquiere
     una tolerable nitidez

el futuro luce entonces arduo
     pero también radiante

los verdugos se empequeñecen hasta
     recuperar su condición de cucarachas
de todas las mujeres una de ellas
     da un paso al frente
     y se desprende de las otras
     que sin embargo no se esfuman
de las ciudades viajadas surgen
     con fervor y claridad
     cuatro o cinco rostros decisivos
     que casi nunca son grandilocuentes

cierta niña jugando con su perro
     en una calle desierta de ginebra
un sabio negro de alabama que explicaba
     por qué su piel era absolutamente blanca
ella fitzgerald cantando
     ante una platea casi vacía
     en un teatro malamuerte de florencia

y el guajiro de oriente
     que dijo tener un portocarrero
     y era una lata de galletitas
     diseñada por el pintor

del racimo de prójimos puedo extraer
     sin dificultades
una larga noche paterna una postrera charla
     síntesis de vida
     con la muerte rondando en el pasillo
el veterano que trasmitía
     sin egoísmo y sin fruición
     algunas de sus claves de sensible

el compañero que pensó largamente en la celda
     y sufrió largamente en el cepo
     y no delató a nadie
el hombre político que en un acto
     de incalculable amor
     dijo a un millón de pueblo la culpa es mía
     y el pueblo empezó a susurrar fidel fidel
     y el susurro se convirtió en ola clamorosa
     que lo abrazó y lo sigue abrazando todavía
la gente      la pura gente
     la cojonuda gente a la orientala
     que en la avenida gritó        tiranos temblad
     hasta que llegó al mismísimo
     temblor del tirano
y la muchacha y el muchacho desconocidos
     que se desprendieron un poco de sí mismos
     para tender sus manos y decirme
     adelante y valor

decididamente
no voy a perder más mis anteojos

por un imperdonable desenfoque
puede uno cometer gravísimos errores

jueves, 27 de marzo de 2014

Hombre que mira el techo

Hombre que mira el techo

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Siempre hay una jornada fuera de serie
en que uno logra sentirse sereno
pero está lejos de ser una canonjía
ya que la serenidad no es el mejor
de los estados posibles e imposibles

hoy por ejemplo tomo distancia 
con respecto a las cosas y a mí mismo
y no por eso echo al olvido
qué joda era  qué bueno era
estar adentro del entrevero

después de todo la famosa
serenidad es una isla
autorizada comonó
y legal
aunque rodeada inexorablemente
por emociones clandestinas

todavía me siento un poco incómodo
en mis primicias de sereno
como quien entra en un traje nuevo
que tiene bajas las hombreras

pero el cuerpo y el alma son
animalitos de costumbres
mañana la incomodidad
será menor y en pocos días
me habré habituado a estar sereno

eso me llena a veces de alegría
es claro que se trata de una alegría serena
y en consecuencia uno no sale a dar abrazos
ni pega gritos ni le canta al cielo
a lo sumo archiva caricias y otros prólogos
por estricto orden cronológico

también llega a invadirme el desconsuelo
pero se trata de un sereno desconsuelo
y por lo tanto nadie solloza
ni dice mierda
ni putea
sencillamente
como un modesto mago
de rojo circo de domingo
                           o de feria
tomo los naipes del amor
los barajo con parsimonia
y en las narices del viejo público
que es como hacerlo en mis narices
mágicamente los transformo
en nuevos naipes de amistad

lo único extraño viene a la noche
pues se presume que un sereno
ha de dormir serenamente
pero yo paso horas y horas
mirando el techo

o sea que 
no sé hasta cuando estaré sereno
por que la calma no da abasto

hay que confiar y yo confío
no hay mal que dure
                    cien años

Hombre que mira a una muchacha

Hombre que mira a una muchacha

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Para que nunca haya malentendidos
para que nada se interponga
voy a explicarte lo que mi amor convoca

tus ojos que se caen de desconcierto
y otras veces se alzan penetrantes y tibios
tienen tanta importancia que yo mismo me asombro

tus lindas manos mágicas
que te expresan a veces mejor que las palabras
tan importantes son que no oso tocarlas
y si un día las toco es solamente
para retransmitirte ciertas claves

tu cuerpo pendular
que duda en recibirse o entregarse
y es tan joven que enseña a pesar tuyo
es un dato del cual me faltan datos
y sin embargo ayudo a conocerlo

tus labios puestos en el entusiasmo
que dibuja palabras y promete promesas
son en tu imagen para mí los héroes
y son también el ángel enemigo

en mi amor estás toda o casi toda
me faltan cifras pero las calculo
faltan indicios pero los descubro

sin embargo en mi amor hay otras cosas
por ejemplo los sueños con que muevo la tierra
la pobre lucha que libré y libramos
los buenos odios esos que ennoblecen
el dialogo constante con mi gente

la pregunta punzante que me hicieron
las respuestas veraces que no di

en mi amor hay también corajes varios
y un miedo que a menudo los resume
hay hombres que miran como yo tras las rejas
a una muchacha que podrías ser vos

en mi amor hay faena y hay descanso
sencillas recompensas y complejos castigos
hay dos o tres mujeres que forman tu prehistoria
y hay muchos años demasiados años
de inventar alegrías y creerlas
después a pie juntillas


querría que en mi amor vieras todo eso
y que vos muchachita
con paciencia y cautela
sin herirme ni herirte
recatarás de allí la luna el río
los emblemas rituales
los proyectos de besos o adioses
el corazón que aguarda pese a todo

martes, 25 de marzo de 2014

Hombre que mira a través de la niebla

Hombre que mira a través de la niebla

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Me cuesta como nunca
      nombrar los árboles y las ventanas
      y también el futuro y el dolor
el campanario está invisible y mudo
      pero si se expresara
      sus tañidos
      serían de un fantasma melancólico

la esquina pierde su ángulo filoso
nadie diría que la crueldad existe
la sangre mártir es apenas
      una pálida mancha de rencor

cómo cambian las cosas
      en la niebla

los voraces no son
      más que pobres seguros de sí mismos
los sádicos son colmos de la ironía
los soberbios son proas
      de algún coraje ajeno
los humildes en cambio no se ven

pero yo sé quién es quién
      detrás de ese telón de incertidumbre
sé dónde esta el abismo
      sé donde no está dios
sé dónde está la muerte
      sé dónde no estás tú

la niebla no es olvido
      sino postergación anticipada

ojalá que la espera
      no desgaste mis sueños
ojalá que la niebla
      no llegue a mis pulmones
y que vos muchachita
      emerjas de ella
como un lindo recuerdo
      que se convierte en rostro

y que yo sepa por fin
      que dejas para siempre
      la espesura de ese aire maldito
cuando tus ojos encuentren y celebren
      mi bienvenida que no tiene pausas

lunes, 24 de marzo de 2014

Hombre que mira la tierra

Hombre que mira la tierra

(Poemas de otros - 1974)

Trece hombres que miran

Cómo querría otra suerte para esta pobre reseca

que lleva todas las artes y los oficios
en cada uno de sus terrones
y ofrece su matriz reveladora
para las semillas que quizá nunca lleguen

cómo querría que un desborde caudal

viniera a redimirla
y la empapara con su sol en hervor
o sus lunas ondeadas
y la recorriera palmo a palmo
y la entendiera palma a palma

o que descendiera la lluvia inaugurándola

y le dejara cicatrices como zanjones
y un barro oscuro y dulce
con ojos como charcos

o que en su biografía

pobre madre reseca
irrumpiera de pronto el pueblo fértil
con azadones y argumentos
y arados y sudor y buenas nuevas
y las semillas de estreno recogieran
el legado de las viejas raíces

cómo querría que se escucharan

su verde gratitud y su orgasmo nutricio
y que el alambrado recogiera sus púas
ya que por fin sería nuestra y una

cómo querría esa suerte de tierra

y que vos muchachita
entre brotes o espigas
o aliento vegetal o abejas mensajeras
te extendieras allí
mirando por primera vez las nubes
y yo tapara lentamente el cielo