Mostrando las entradas con la etiqueta Poemas de otros (1974). Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poemas de otros (1974). Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de junio de 2014

Soledades

Soledades

(Poemas de otros - 1974)
De otros diluvios


Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
                       no existe
ah pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve
                                presoledad

después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la solead
después del amor viene la soledad

ya sé que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
              solo en el mundo
sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan

y en esa sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo

los datos objetivos son como sigue

hay diez centímetros de silencio
    entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
    entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
    entre tus ojos y mis ojos

claro que la soledad no viene sola
si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se verá un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente

después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
                 viene la soledad
 

conforme
         pero
qué vendrá después
de la soledad

a veces no me siento
                     tan solo

si imagino
mejor dicho si sé
que más allá de mi soledad
                           y de la tuya

otra vez estás vos
aunque sea preguntándote a solas
qué vendrá después
                   de la soledad

viernes, 6 de junio de 2014

Hombre que mira a otro hombre

Hombre que mira a otro hombre

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Vos también estás asombrado
no querés admitir la salvación por el infierno
o acaso no podés creer que haya
cualesquiera hijos de vecino
que metan la vida prójima en el cepo

que un tipo pueda respirar
y buscar el amor
y faenar el tiempo
y besar a sus hijos
y decir oraciones
y hasta cantar bajito
después de haberse traicionado
corrompido
           enmerdado
metiendo la vida prójima en el cepo

vos
como yo
estás asombrado

en realidad no hay fogata para ese humo
ni siquiera hay sed para ese cántaro
tal vez no haya pájaros para ese viento
para ese inmune no haya después

las venganzas yacen calmas y feroces
la paciencia se arruga de tanta espera
vos te preguntás donde está la cosecha
y sin embargo tu estupor intacto
demuestra por lo pronto que algo cosechaste

vos mirás como inmóvil y te miro mirar
somos dos conjeturas incómodas fraternas
no entendemos un pito de esta infame justicia
de esa fábrica de odios que propone el olvido

a lo mejor te vino la infancia en un destello
sentiste la sesera    esa insensible
pensaste el corazón      ese impensable
pero ni así te acostumbraste a esa saña piadosa
a esa masacre tan emputecida
así que no aflojaste ni un suspiro
y te seguiste asombrando te seguiste

yo te miro mirar como inmóvil
pero claro la cosa no se arregla
con miradas
            ojeadas
                    o vistazos

qué tal si nos arremangamos vos y yo

sábado, 26 de abril de 2014

Hombre que mira su país desde el exilio

Hombre que mira su país desde el exilio

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

a fleur

País verde y herido
         comarquita de veras
    patria pobre

país ronco y vacío
      tumba muchacha
                sangre sobre sangre

país lejos y cerca
            ocasión del verdugo
                 los mejores al cepo

   país violín en bolsa
       o silencio hospital
        o pobre artigas

 país estremecido
puño y letra
                  calabozo y praderas

    país ya te armarás
            pedazo por pedazo
              pueblo mi pueblo

        país que no te tengo
     vida y muerte
                cómo te necesito

       país verde y herido
              comarquita de veras
         patria pobre

lunes, 21 de abril de 2014

Hombre que mira al tira que lo sigue

Hombre que mira al tira  que lo sigue

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran


Well, old spy
looks like I
led you down some pretty
blind alleys.
RAY DUREM

Señor molusco       caballero lapa
ya sabés en qué malos pasos ando
conocés mis esquinas y mis fobias
mis bares mis amores mi bufanda

conocés las puteadas que rezo despacito
cuando pasan los verdes apuntando
conocés cómo escupo al cielo ajeno
cuando me hace sombra el helicóptero

conocés bien a qué mujeres miro
y vos también mirás        degenerado
es el único acuerdo entre nosotros
y dura lo que un lirio           o una ráfaga

conocés qué porfiada dulzura me atraganta
cuando caen los mejores        los más tiernos
los que podrían levantar de a poco
la feroz inocencia que nos salve

conocés que conozco que hay algunos
que cayeron por vos hijo de puta
quiero decir molusco       pobre lapa
ya ves que andás en pasos mucho peores

conocés a qué juego y a qué apuesto
sabés que apuesto a que desaparezcas
no el fulano que sos sino el mohoso
herrumbrado tornillo de cadalso

me seguís por mis calles por mis tangos
por mis lluvias y mis noches de arena
vigilás mis gaviotas y mi cédula
mi casilla postal y mi resfrío

conocés mis abrazos y mis postres
mi bigote mi vino mi teléfono
mi libretita con las direcciones
mi mujer mi paraguas mis bolsillos

es decir que sabés todo de afuera
todo de superficie     de exteriores
delatarás mi sobra y mi pellejo
y eso no alcanza para hacer la ficha

donde no podés ver     donde no llegan
tus antenas      en la aurícula izquierda
tengo mi berretín inexpugnable
a pruebas de derrotas y de olvido

allí el destino o no sé quién carajo
armó el amor y almacenó los odios
pero es ahí donde perdés la pista
es ahí donde vamos a joderte

señor molusco        caballero lapa

sábado, 5 de abril de 2014

Hombre que mira la tierra

Hombre que mira la luna

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Es decir la miraba     porque ella
se ocultó tras el biombo de nubes
y todo porque muchos amantes de este mundo
le dieron sutilmente el olivo

con su brillo reticente la luna
durante siglos consiguió transformar
el vientre amor en garufa cursilínea
la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli

cuando los amantes ricos la miraban
desde sus tedios y sus pabellones
satelizaba de lo lindo y oía
que la luna era un fenómeno cultural

pero sí los amantes pobres la contemplaban
desde su ansiedad o desde sus hambrunas
entonces la menguante entornaba los ojos
porque tanta miseria no era para ella

hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves      con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron y a dúo
dijeron     no va más      al carajo selene

se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén

y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere

miércoles, 2 de abril de 2014

Hombre que mira un rostro en un álbum

Hombre que mira un rostro en un álbum

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Hacía mucho que no encontraba a esta mujer
de la que conozco detalladamente el cuerpo
y creía conocer aproximadamente el alma

pasado no es presente
eso está claro
pero de cualquier manera hay conmemoraciones
que es bueno revivir

donde hubo fuego
caricias quedan

de pronto ella emerge del susurro evocante
y en voz alta sostiene
que los obreros entienden muy poco
que el pueblo en el fondo es más bien cobarde
que los jóvenes no van a cambiar el mundo
que la violencia bah
que la violencia ufa
que el confort lo alcanza quien lo busca

sólo entonces lo advierto
no me importa que hable en voz alta
mejor dicho no quiero que regrese al susurro

es apenas un rostro en un álbum
y ahora es fácil
                  dar vuelta la hoja

martes, 1 de abril de 2014

Hombre que mira más allá de sus narices

Hombre que mira más allá de sus narices

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Hoy me despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud

sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mi
y lo que es muchísimo peor
que pensarán en mí los coroneles
que el mundo será un oscuro
     paquete de angustias
que muchos otros      aquí o en cualquier parte
     se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará
     como un techo podrido
y hasta mi sombra
     se burlará de mis confianzas

menos mal menos mal
que me conozco

menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario
con mi culpita bien lavada y planchada
y no solo se me abrirán las puertas
     sino también las ventanas y las vidas
y la carta que espero llegará
     y la leeré seis o siete veces
y las malas noticias de los diarios
     no alcanzarán a cubrir la buenas nuevas
y la que quiero
     pensará en mi hasta conmoverse
y lo que es muchísimo mejor
     los coroneles me echarán al olvido
y no solo yo       muchos otros también
     se sentirán solidarios y alegres
y a nadie le importará
     que el cielo se derrumbe
     y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto

será buena 
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta

domingo, 30 de marzo de 2014

Hombre que mira sin sus anteojos

Hombre que mira sin sus anteojos

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran


En este instante el mundo es apenas
     un vitral confuso
los colores se invaden unos a otros
y las fronteras entre cosa y cosa
     entre tierra y cielo
     entre árbol y pájaro
están deshilachadas e indecisas

el futuro es así un caleidoscopio de dudas
y al menor movimiento el lindo pronóstico
     se vuelve mal agüero
los verdugos se agrandan hasta parecer
     invencibles y sólidos
y para mí que no soy lázaro
     la derrota oprime como un sudario

las buenas mujeres de esta vida
     se yuxtaponen se solapan se entremezclan
la que apostó su corazón a quererme
     con una fidelidad abrumadora
la que me marcó a fuego
     en la cavernamparo de su sexo
la que fue cómplice de mi silencio
     y comprendía como los ángeles
la que imprevistamente me dio una mano
     en la sombra y después la otra mano
la que me rindió con un solo argumento de sus ojos
     pero se replegó sincera en la amistad
la que descubrió en mí lo mejor de mí mismo
     y linda y tierna y buena amó mi amor

los paisajes y las esquinas
los horizontes y las catedrales
     que fui coleccionando
     a través de los años y los engaños
se confunden en una guía de turismo presuntuoso
de fábula a narrar a los amigos
y en ese delirio de vanidades y nostalgias
es difícil saber qué es monasterio y qué blasfemia
     qué es van gogh y qué arenques ahumados
     qué es mosaico y qué agua sucia veneciana
     qué es aconcagua y qué es callampa

también los prójimos se arraciman
     crápulas y benditos
     santos e indiferentes y traidores
e inscriben en mi infancia personal
tantas frustraciones y rencores
que no puedo distinguir claramente
     la luna del río
     ni la paja del grano

pero llega el momento en que uno recupera
     al fin sus anteojos
y de inmediato el mundo adquiere
     una tolerable nitidez

el futuro luce entonces arduo
     pero también radiante

los verdugos se empequeñecen hasta
     recuperar su condición de cucarachas
de todas las mujeres una de ellas
     da un paso al frente
     y se desprende de las otras
     que sin embargo no se esfuman
de las ciudades viajadas surgen
     con fervor y claridad
     cuatro o cinco rostros decisivos
     que casi nunca son grandilocuentes

cierta niña jugando con su perro
     en una calle desierta de ginebra
un sabio negro de alabama que explicaba
     por qué su piel era absolutamente blanca
ella fitzgerald cantando
     ante una platea casi vacía
     en un teatro malamuerte de florencia

y el guajiro de oriente
     que dijo tener un portocarrero
     y era una lata de galletitas
     diseñada por el pintor

del racimo de prójimos puedo extraer
     sin dificultades
una larga noche paterna una postrera charla
     síntesis de vida
     con la muerte rondando en el pasillo
el veterano que trasmitía
     sin egoísmo y sin fruición
     algunas de sus claves de sensible

el compañero que pensó largamente en la celda
     y sufrió largamente en el cepo
     y no delató a nadie
el hombre político que en un acto
     de incalculable amor
     dijo a un millón de pueblo la culpa es mía
     y el pueblo empezó a susurrar fidel fidel
     y el susurro se convirtió en ola clamorosa
     que lo abrazó y lo sigue abrazando todavía
la gente      la pura gente
     la cojonuda gente a la orientala
     que en la avenida gritó        tiranos temblad
     hasta que llegó al mismísimo
     temblor del tirano
y la muchacha y el muchacho desconocidos
     que se desprendieron un poco de sí mismos
     para tender sus manos y decirme
     adelante y valor

decididamente
no voy a perder más mis anteojos

por un imperdonable desenfoque
puede uno cometer gravísimos errores

jueves, 27 de marzo de 2014

Hombre que mira el techo

Hombre que mira el techo

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Siempre hay una jornada fuera de serie
en que uno logra sentirse sereno
pero está lejos de ser una canonjía
ya que la serenidad no es el mejor
de los estados posibles e imposibles

hoy por ejemplo tomo distancia 
con respecto a las cosas y a mí mismo
y no por eso echo al olvido
qué joda era  qué bueno era
estar adentro del entrevero

después de todo la famosa
serenidad es una isla
autorizada comonó
y legal
aunque rodeada inexorablemente
por emociones clandestinas

todavía me siento un poco incómodo
en mis primicias de sereno
como quien entra en un traje nuevo
que tiene bajas las hombreras

pero el cuerpo y el alma son
animalitos de costumbres
mañana la incomodidad
será menor y en pocos días
me habré habituado a estar sereno

eso me llena a veces de alegría
es claro que se trata de una alegría serena
y en consecuencia uno no sale a dar abrazos
ni pega gritos ni le canta al cielo
a lo sumo archiva caricias y otros prólogos
por estricto orden cronológico

también llega a invadirme el desconsuelo
pero se trata de un sereno desconsuelo
y por lo tanto nadie solloza
ni dice mierda
ni putea
sencillamente
como un modesto mago
de rojo circo de domingo
                           o de feria
tomo los naipes del amor
los barajo con parsimonia
y en las narices del viejo público
que es como hacerlo en mis narices
mágicamente los transformo
en nuevos naipes de amistad

lo único extraño viene a la noche
pues se presume que un sereno
ha de dormir serenamente
pero yo paso horas y horas
mirando el techo

o sea que 
no sé hasta cuando estaré sereno
por que la calma no da abasto

hay que confiar y yo confío
no hay mal que dure
                    cien años

Hombre que mira a una muchacha

Hombre que mira a una muchacha

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Para que nunca haya malentendidos
para que nada se interponga
voy a explicarte lo que mi amor convoca

tus ojos que se caen de desconcierto
y otras veces se alzan penetrantes y tibios
tienen tanta importancia que yo mismo me asombro

tus lindas manos mágicas
que te expresan a veces mejor que las palabras
tan importantes son que no oso tocarlas
y si un día las toco es solamente
para retransmitirte ciertas claves

tu cuerpo pendular
que duda en recibirse o entregarse
y es tan joven que enseña a pesar tuyo
es un dato del cual me faltan datos
y sin embargo ayudo a conocerlo

tus labios puestos en el entusiasmo
que dibuja palabras y promete promesas
son en tu imagen para mí los héroes
y son también el ángel enemigo

en mi amor estás toda o casi toda
me faltan cifras pero las calculo
faltan indicios pero los descubro

sin embargo en mi amor hay otras cosas
por ejemplo los sueños con que muevo la tierra
la pobre lucha que libré y libramos
los buenos odios esos que ennoblecen
el dialogo constante con mi gente

la pregunta punzante que me hicieron
las respuestas veraces que no di

en mi amor hay también corajes varios
y un miedo que a menudo los resume
hay hombres que miran como yo tras las rejas
a una muchacha que podrías ser vos

en mi amor hay faena y hay descanso
sencillas recompensas y complejos castigos
hay dos o tres mujeres que forman tu prehistoria
y hay muchos años demasiados años
de inventar alegrías y creerlas
después a pie juntillas


querría que en mi amor vieras todo eso
y que vos muchachita
con paciencia y cautela
sin herirme ni herirte
recatarás de allí la luna el río
los emblemas rituales
los proyectos de besos o adioses
el corazón que aguarda pese a todo

martes, 25 de marzo de 2014

Hombre que mira a través de la niebla

Hombre que mira a través de la niebla

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Me cuesta como nunca
      nombrar los árboles y las ventanas
      y también el futuro y el dolor
el campanario está invisible y mudo
      pero si se expresara
      sus tañidos
      serían de un fantasma melancólico

la esquina pierde su ángulo filoso
nadie diría que la crueldad existe
la sangre mártir es apenas
      una pálida mancha de rencor

cómo cambian las cosas
      en la niebla

los voraces no son
      más que pobres seguros de sí mismos
los sádicos son colmos de la ironía
los soberbios son proas
      de algún coraje ajeno
los humildes en cambio no se ven

pero yo sé quién es quién
      detrás de ese telón de incertidumbre
sé dónde esta el abismo
      sé donde no está dios
sé dónde está la muerte
      sé dónde no estás tú

la niebla no es olvido
      sino postergación anticipada

ojalá que la espera
      no desgaste mis sueños
ojalá que la niebla
      no llegue a mis pulmones
y que vos muchachita
      emerjas de ella
como un lindo recuerdo
      que se convierte en rostro

y que yo sepa por fin
      que dejas para siempre
      la espesura de ese aire maldito
cuando tus ojos encuentren y celebren
      mi bienvenida que no tiene pausas

lunes, 24 de marzo de 2014

Hombre que mira la tierra

Hombre que mira la tierra

(Poemas de otros - 1974)

Trece hombres que miran

Cómo querría otra suerte para esta pobre reseca

que lleva todas las artes y los oficios
en cada uno de sus terrones
y ofrece su matriz reveladora
para las semillas que quizá nunca lleguen

cómo querría que un desborde caudal

viniera a redimirla
y la empapara con su sol en hervor
o sus lunas ondeadas
y la recorriera palmo a palmo
y la entendiera palma a palma

o que descendiera la lluvia inaugurándola

y le dejara cicatrices como zanjones
y un barro oscuro y dulce
con ojos como charcos

o que en su biografía

pobre madre reseca
irrumpiera de pronto el pueblo fértil
con azadones y argumentos
y arados y sudor y buenas nuevas
y las semillas de estreno recogieran
el legado de las viejas raíces

cómo querría que se escucharan

su verde gratitud y su orgasmo nutricio
y que el alambrado recogiera sus púas
ya que por fin sería nuestra y una

cómo querría esa suerte de tierra

y que vos muchachita
entre brotes o espigas
o aliento vegetal o abejas mensajeras
te extendieras allí
mirando por primera vez las nubes
y yo tapara lentamente el cielo

Hombre preso que mira a su hijo

Hombre preso que mira a su hijo

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

al "viejo" Hache

Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quien se le ocurriría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas

que la patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la patria funcionaba bien
en las canchas y en los pastoreos

realmente botija no sabían un corno
pobrecitos creían que libertad
era tan sólo una palabra aguda
que muerte era tan sólo grave o llana
y cárceles por suerte una palabra esdrújula

olvidaban poner el acento en el hombre

la culpa no era exactamente de ellos
sino de otros más duros y siniestros
y éstos sí
cómo nos ensartaron
en la limpia república verbal
como idealizaron
la vidurria de vacas y estancieros

y como nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles

uno no siempre hace lo que quiere
uno no siempre puede
por eso estoy aquí
mirándote y echándote
                        de menos

por eso es que no puedo despeinarte el jopo
ni ayudarte con la tabla del nueve
ni acribillarte a pelotazos

vos ya sabés que tuve que elegir otros juegos
y que los jugué en serio

y jugué por ejemplo a los ladrones
y los ladrones eran policías
y  jugué por ejemplo a la escondida
y si te descubrían te mataban
y jugué a la mancha
y era de sangre

botija aunque tengas pocos años
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides

por eso no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones

todas estas llagas hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados
son durísimos golpes
son botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte
demasiado suplicio para que se me borre

pero también es bueno que conozcas
que tu viejo calló
o puteó como un loco
que es una linda forma de callar

que tu viejo olvido todos los números
(por eso no podría ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos

y las calles y el color de los ojos
y los cabellos y las cicatrices
y en qué esquina
en qué bar
qué parada
qué casa

y acordarse de vos
de tu carita
lo ayudaba a callar

una cosa es morirse de dolor
y otra cosa es morirse de vergüenza

por eso ahora
me podés preguntar
y sobre todo
puedo yo responder

uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere

llorá nomás botija
                     son macanas
que los hombres no lloran
aquí lloramos todos

gritamos berreamos moqueamos chillamos
     maldecimos
porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse

llorá
      pero no olvides.

domingo, 23 de marzo de 2014

Hombre que mira al cielo

POEMAS DE OTROS

1973-1974



Para que pueda ser he de ser otro,
salir de mi, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia.
OCTAVIO PAZ
TRECE HOMBRES
QUE MIRAN
Mire la calle.
¿Cómo puede usted ser
indiferente a ese gran río
de huesos, a ese gran río
de sueños, a ese gran río
de sangre, a ese gran río?
NICOLAS GUILLEN
Hombre que mira al cielo

(Poemas de otros - 1974)
Trece hombres que miran

Mientras pasa la estrella fugaz
acopio este deseo instantáneo
montones de deseos hondos y prioritarios
por ejemplo que el dolor no me apague la rabia
que la alegría no desarme mi amor
que los asesinos del pueblo se traguen
    sus molares caninos e incisivos
    y se muerdan juiciosamente el hígado
que los barrotes de las celdas
    se vuelvan de azúcar o se curven de piedad
    y mis hermanos puedan hacer de nuevo
    el amor y la revolución
que cuando enfrentemos el implacable espejo
    no maldigamos ni nos maldigamos
que los justos avancen
    aunque estén imperfectos y heridos
que avancen porfiados como castores
    solidarios como abejas
    aguerridos como jaguares
    y empuñen todos sus noes
    para instalar la gran afirmación
que la muerte pierda su asquerosa puntualidad
que cuando el corazón se salga del pecho
    pueda encontrar el camino de regreso
que la muerte pierda su asquerosa
y brutal puntualidad
    pero si llega puntual no nos agarre
    muertos de vergüenza
que el aire vuelva a ser respirable y de todos
y que vos muchachita sigas alegre y dolorida
    poniendo en tus ojos el alma
y tu mano en mi mano
y nada más

por que el cielo ya está de nuevo torvo
    y sin estrellas
con helicóptero y sin dios.

martes, 11 de marzo de 2014

Fundación del recuerdo

Fundación del recuerdo

(Poemas de otros - 1974)
De otros diluvios

No es exactamente como fundar una ciudad
sino más bien como fundar una dinastía

el recuerdo tiene manos  nubes estribillos
calles y labios       árboles y pasos
no se planifica con paz ni compás
sino con una sarta de esperanzas y delirios

un recuerdo bien fundado
un recuerdo con cimientos de solo
       que con todo su asombro busca el amor
       y lo encuentra de a ratos o de a lustros
puede durar un rumbo        o por lo menos
volver algunas noches a cavar su dulzura

en realidad no es como fundar una dinastía
sino más bien como fundar un estilo

un recuerdo que puede tener mejillas
     y canciones y bálsamos
ser una fantasía que de pronto
     se vuelve vientre o pueblo
quizá una lluvia verde
       tras la ventana compartida

o una plaza de sol
       con puños en el aire

un recuerdo sólidamente fundado
fatalmente se acaba si no se lo renueva
es decir es tan frágil que dura para siempre
porque al cumplirse el plazo lo rescatan
los viejos reflectores del insomnio

bueno tampoco es como fundar un estilo
sino más bien como fundar una doctrina

un recuerdo amorosamente fundado
nos limpia los pulmones        nos aviva la sangre
nos sacude el otoño       nos renueva la piel
y a veces convoca lo mejor que tenemos
el trocito de hazaña que nos toca cumplir

y es claro un recuerdo puede ser un escándalo
que a veces nos recorre como un sol de franqueza
como un alud de savia       como un poco de magia
como una palma de todos los días
que de repente se transforma en única

pensándolo mejor
quizá no sea como fundar una doctrina
sino más bien como fundar un sueño

domingo, 9 de marzo de 2014

Estados de ánimo

Estados de ánimo

(Poemas de otros - 1974)
De otros diluvios


         A veces me siento
         como un águila en el aire
              (de una canción de Pablo Milanés)


Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas


unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano


a veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas


pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones


una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces


sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme

martes, 4 de marzo de 2014

Ángelus porteño

Ángelus porteño

(Poemas de otros - 1974)
Epílogos míos
                      a raúl y tona

Me he quedado junto al árbol
veterano y cordial en su sabiduría


un pibe alegre y andrajoso
corre y recorre el sendero sin nadie


en la gramilla blanda y celestina
dos adolescentes aprenden a besarse

y casi lo saben


abajo pasan autos
rojos      verdes      azules


en la tarde hay un pozo de silencios
y uno espera que hable el campanario


de pronto entre los grandes edificios
la bomba estalla como una desmentida


claro el pibe en andrajos se detiene
con un pie sorprendido en el aire
la pareja se desbesa de a poco
un auto verde frena como quejándose


al árbol
no se le mueve ni una hoja.

jueves, 13 de febrero de 2014

Lovers go home

Lovers go home

(Poemas de otros - 1974)
De otros diluvios


Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada
y me encontraste bien
y te encontré mas linda
ahora que por fin
está bastante claro
donde estás y dónde
                      estoy
sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola
que del vecino
territorio del amor
ese desesperado
empezarán a mirarnos
con envidia
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.

lunes, 27 de mayo de 2013

Todavía

Todavía

(Poemas de otros - 1974)
Canciones de amor y desamor


No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y alegría


palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo


tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto


nadie nunca te remplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa


sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
por que el cielo de tenerte
me parece fantasía


pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro


y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido


y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas y resabios
te querré más
              todavía.

sábado, 25 de mayo de 2013

Credo

Credo

(Poemas de otros - 1974)
De otros diluvios

De pronto uno se aleja
         de las imágenes queridas
amiga
quedas frágil en el horizonte
te he dejado pensando en muchas cosas
pero ojalá pienses un poco en mi


vos sabés
en esta excursión a la muerte
         que es la vida
me siento bien acompañado
me siento casi con respuestas
cuando puedo imaginar que allá lejos
quizá creas en mi credo antes de dormirte
o te cruces conmigo en los pasillos del sueño


está demás decirte que a esta altura
no creo en predicadores ni en generales
ni en las nalgas de miss universo
ni en el arrepentimiento de los verdugos
ni en el catecismo del confort
ni en el flaco perdón de dios


a esta altura del partido
creo en los ojos y las manos del pueblo
en general
y en tus ojos y tus manos
en particular