El olvido
(Yesterday y mañana - 1987)
Viñetas de mi viñedo
El olvido no es victoria
sobre el mal ni sobre nada
y si es la forma velada
de burlarse de la historia
para eso está la memoria
que se abre de par en par
en busca de algún lugar
que devuelva lo perdido
no olvida el que finge olvido
sino el que puede olvidar
El 17 de mayo del 2009 fallece Mario Benedetti tras 88 erráticos pero prolíficos años en este mundo. Buscando alguna manera de expresar el sentimiento causado por esta noticia, además de la clara necesidad de que su obra sea releída es de donde surge este blog.
jueves, 6 de marzo de 2014
miércoles, 5 de marzo de 2014
El aguafiestas falta sin aviso
El aguafiestas falta sin aviso
(Despistes y franquezas - 1989)
Tal vez se le olvidó tu santo y seña
después de todo no es tan importante
no va a flamear el cielo por su ausencia
ayúdate secúndate solázate
búscate en lo quimero de los otros
inventa tus estrellas y repártelas
besa los nombres en sus dos mejillas
deja que el corazón te elija el mundo
abrázate del miedo y no lo sueltes
vuélvete persuasión cautela magia
vuélvete sombra pero no te envicies
sálvate de turbiones y de nieblas
ponte el otoño con su sol de gala
libérate en las manos que te avisan
descúbrete en los ojos que te nombran
ya no vendrá deslígate distánciate
de su resuello de sus sortilegios
de sus malas noticias de su rabia
no dejes que te ensalme de amargura
defiende como lobo tu alegría
el tiempo no diseña el pasatiempo
el canto no reclama el desencanto
el viento no vindica el aspaviento
la fiesta no perdona al aguafiestas
(Despistes y franquezas - 1989)
el aguafiesta no ha venido esta tarde
José Lezama Lima
José Lezama Lima
Tal vez se le olvidó tu santo y seña
después de todo no es tan importante
no va a flamear el cielo por su ausencia
ayúdate secúndate solázate
búscate en lo quimero de los otros
inventa tus estrellas y repártelas
besa los nombres en sus dos mejillas
deja que el corazón te elija el mundo
abrázate del miedo y no lo sueltes
vuélvete persuasión cautela magia
vuélvete sombra pero no te envicies
sálvate de turbiones y de nieblas
ponte el otoño con su sol de gala
libérate en las manos que te avisan
descúbrete en los ojos que te nombran
ya no vendrá deslígate distánciate
de su resuello de sus sortilegios
de sus malas noticias de su rabia
no dejes que te ensalme de amargura
defiende como lobo tu alegría
el tiempo no diseña el pasatiempo
el canto no reclama el desencanto
el viento no vindica el aspaviento
la fiesta no perdona al aguafiestas
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Despistes y franquezas (1989),
Poesía
Desnudeces
Desnudeces
(El mundo que respiro - 2001)
Desnuda una mujer vale la pena
cuando la contemplamos a distancia
porque después/si estamos sobre ella
sólo la vemos con la boca ansiosa
una mujer desnuda es un silencio
que no admite pudor ni violaciones
un silencio a menudo tembloroso
de tanto amor y tanta profecía
una mujer desnuda tiene normas
puede dejarse amar con toda el alma
con todo el cuerpo a veces/pero nunca
con el arte de besos fariseos.
(El mundo que respiro - 2001)
Desnuda una mujer vale la pena
cuando la contemplamos a distancia
porque después/si estamos sobre ella
sólo la vemos con la boca ansiosa
una mujer desnuda es un silencio
que no admite pudor ni violaciones
un silencio a menudo tembloroso
de tanto amor y tanta profecía
una mujer desnuda tiene normas
puede dejarse amar con toda el alma
con todo el cuerpo a veces/pero nunca
con el arte de besos fariseos.
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El mundo que respiro (2001),
Poesía
Desinformémonos
Desinformémonos
(Letras de emergencia - 1973)
Versos para rumiar
Desinformémonos hermanos
tan objetivamente como podamos
desinformémonos con unción
y sobre todo
con disciplina
qué espléndido que tus vastas praderas
patriota del poder
sean efectivamente productivas
desinformémonos
que lindo que tu riqueza no nos empobrezca
y tu dádiva llueva sobre nosotros pecadores
qué bueno que se anuncie tiempo seco
desinformémonos
proclamemos al mundo la mentidad y la verdira
desinformémonos
nuestro salario bandoneón se desarruga
y si se encoge eructa quedamente
como batracio demócrata y saciado
desinformémonos y basta
de pedir pan y techo para el mísero
ya que sabemos que el pan engorda
y que soñando al raso
se entonan los pulmones
desinformémonos y basta
de paros antihigiénicos que provocan
ersipelas y redundancias
en los discursos del mismísimo
basta de huelgas infecto contagiosas
cuya razón es la desidia
tan subversiva como fétida
garanticemos de una vez por todas
que el hijo del patrón gane su pan
con el sudor de nuestra pereza
desinformémonos
pero también desinformemos
verbigracia
tiranos no tembléis
por qué temer al pueblo
si queda a mano el delirium tremens
gustad sin pánico vuestro scotch
y dadnos la cocacola de cada día
desinformémonos
pero también desinformemos
amemos al prójimo oligarca
como a nosotros laburantes
desinformémonos hermanos
hasta que el cuerpo aguante
y cuando ya no aguante
entonces decidámonos
carajo decidámonos
y revolucionémonos.
(Letras de emergencia - 1973)
Versos para rumiar
Desinformémonos hermanos
tan objetivamente como podamos
desinformémonos con unción
y sobre todo
con disciplina
qué espléndido que tus vastas praderas
patriota del poder
sean efectivamente productivas
desinformémonos
que lindo que tu riqueza no nos empobrezca
y tu dádiva llueva sobre nosotros pecadores
qué bueno que se anuncie tiempo seco
desinformémonos
proclamemos al mundo la mentidad y la verdira
desinformémonos
nuestro salario bandoneón se desarruga
y si se encoge eructa quedamente
como batracio demócrata y saciado
desinformémonos y basta
de pedir pan y techo para el mísero
ya que sabemos que el pan engorda
y que soñando al raso
se entonan los pulmones
desinformémonos y basta
de paros antihigiénicos que provocan
ersipelas y redundancias
en los discursos del mismísimo
basta de huelgas infecto contagiosas
cuya razón es la desidia
tan subversiva como fétida
garanticemos de una vez por todas
que el hijo del patrón gane su pan
con el sudor de nuestra pereza
desinformémonos
pero también desinformemos
verbigracia
tiranos no tembléis
por qué temer al pueblo
si queda a mano el delirium tremens
gustad sin pánico vuestro scotch
y dadnos la cocacola de cada día
desinformémonos
pero también desinformemos
amemos al prójimo oligarca
como a nosotros laburantes
desinformémonos hermanos
hasta que el cuerpo aguante
y cuando ya no aguante
entonces decidámonos
carajo decidámonos
y revolucionémonos.
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Letras de emergencia (1973),
Poesía
martes, 4 de marzo de 2014
Desde el alma (Vals)
Desde el alma (Vals)
(Las
soledades de Babel - 1991)
Caracol de sueño
Hermano
cuerpo estás cansado
desde el cerebro a la misericordia
del paladar al valle del deseo
cuando me dices / alma ayúdame
siento que me conmuevo hasta el agobio
que el mismísimo aire es vulnerable
desde el cerebro a la misericordia
del paladar al valle del deseo
cuando me dices / alma ayúdame
siento que me conmuevo hasta el agobio
que el mismísimo aire es vulnerable
hermano cuerpo has trabajado
a músculo y a estómago y a nervios
a riñones y a bronquios y a diafragma
cuando me dices / alma ayúdame
sé que estás condenado / eres materia
y la materia tiende a desfibrarse
hermano cuerpo te conozco
fui huésped y anfitrión de tus dolores
modesta rampa de tu sexo ávido
a músculo y a estómago y a nervios
a riñones y a bronquios y a diafragma
cuando me dices / alma ayúdame
sé que estás condenado / eres materia
y la materia tiende a desfibrarse
hermano cuerpo te conozco
fui huésped y anfitrión de tus dolores
modesta rampa de tu sexo ávido
cuando me pides / alma ayúdame
siento que el frío me envilece
que se me van la magia y la dulzura
hermano cuerpo eres fugaz
coyuntural efímero instantáneo
tras un jadeo acabarás inmóvil
siento que el frío me envilece
que se me van la magia y la dulzura
hermano cuerpo eres fugaz
coyuntural efímero instantáneo
tras un jadeo acabarás inmóvil
y yo que normalmente soy la
vida
me quedaré abrazada a tus huesitos
incapaz de ser alma sin tus vísceras
me quedaré abrazada a tus huesitos
incapaz de ser alma sin tus vísceras
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Las soledades de Babel (1991),
Poesía
Desde arriba
Desde arriba
(Preguntas al azar - 1986)
La nariz contra el vidrio
Trepo por la escalera
peldaño tras destino
destino tras peldaño
asciendo lentamente
dosificando alarmas
midiéndome los vértigos
del mal de las alturas
todos saben nadie habla
del bien de las alturas
desde aquí puedo ver
los prados y las calvas
las olas y los pésames
veletas y lealtades
gárgolas y dobleces
las libres azoteas
escalo por la escala
de servicio o de urgencia
de incendio o de socorro
peldaño tras destino
destino tras peldaño
inexorablemente
abajo hay miles de ojos
que contemplan e ignoran
cuándo cómo ni dónde
termina la escalera
y acaba mi avidez
o empieza mi agonía
(Preguntas al azar - 1986)
La nariz contra el vidrio
Trepo por la escalera
peldaño tras destino
destino tras peldaño
asciendo lentamente
dosificando alarmas
midiéndome los vértigos
del mal de las alturas
todos saben nadie habla
del bien de las alturas
desde aquí puedo ver
los prados y las calvas
las olas y los pésames
veletas y lealtades
gárgolas y dobleces
las libres azoteas
escalo por la escala
de servicio o de urgencia
de incendio o de socorro
peldaño tras destino
destino tras peldaño
inexorablemente
abajo hay miles de ojos
que contemplan e ignoran
cuándo cómo ni dónde
termina la escalera
y acaba mi avidez
o empieza mi agonía
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Poesía,
Preguntas al azar (1986)
Asunción de ti
Asunción de ti
(Solo mientras tanto - 1950)
Quién hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,
tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance
de mi suerte y mis ojos,
y que tu y yo iríamos despojados
de todo bien, de todo mal, de todo,
a aherrojarnos en el mismo silencio,
a inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente espiados en el fondo,
temblando desde el agua
descubriendo, pretendiendo alcanzar
quien eras tú detrás de esa cortina,
quien era yo detrás de mi.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorablemente,
siempre temo y espero,
y acabe por nombrarnos en un signo,
por sitiarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca serás. Tu no eres ésa
yo no soy ése, ésos, los que fuimos antes de ser nosotros.
Eras si, pero ahora
suenas un poco a mí.
Eras si pero ahora
Vengo un poco de ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve rasgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mi cuando nos piensen solos.
Hemos llegado al crepúsculo neutro
desde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto
tu rostro que se interna noche adentro
hasta solo ser voz y rumor de sonrisa.
Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
Venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu sueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
Tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá que vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mi ojos
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta donde está intacto sin ti,
sin que tu le prometas horizontes de niebla,
sin que tu le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacía mi.
(Solo mientras tanto - 1950)
A Luz
1
Quién hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,
tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance
de mi suerte y mis ojos,
y que tu y yo iríamos despojados
de todo bien, de todo mal, de todo,
a aherrojarnos en el mismo silencio,
a inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente espiados en el fondo,
temblando desde el agua
descubriendo, pretendiendo alcanzar
quien eras tú detrás de esa cortina,
quien era yo detrás de mi.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorablemente,
siempre temo y espero,
y acabe por nombrarnos en un signo,
por sitiarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca serás. Tu no eres ésa
yo no soy ése, ésos, los que fuimos antes de ser nosotros.
Eras si, pero ahora
suenas un poco a mí.
Eras si pero ahora
Vengo un poco de ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve rasgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mi cuando nos piensen solos.
2
Hemos llegado al crepúsculo neutro
desde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto
tu rostro que se interna noche adentro
hasta solo ser voz y rumor de sonrisa.
3
Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
Venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu sueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
Tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá que vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mi ojos
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta donde está intacto sin ti,
sin que tu le prometas horizontes de niebla,
sin que tu le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacía mi.
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Poesía,
Sólo mientras tanto (1950)
Ángelus porteño
Ángelus porteño
(Poemas de otros - 1974)
Epílogos míos
a raúl y tona
Me he quedado junto al árbol
veterano y cordial en su sabiduría
un pibe alegre y andrajoso
corre y recorre el sendero sin nadie
en la gramilla blanda y celestina
dos adolescentes aprenden a besarse
y casi lo saben
abajo pasan autos
rojos verdes azules
en la tarde hay un pozo de silencios
y uno espera que hable el campanario
de pronto entre los grandes edificios
la bomba estalla como una desmentida
claro el pibe en andrajos se detiene
con un pie sorprendido en el aire
la pareja se desbesa de a poco
un auto verde frena como quejándose
al árbol
no se le mueve ni una hoja.
(Poemas de otros - 1974)
Epílogos míos
a raúl y tona
Me he quedado junto al árbol
veterano y cordial en su sabiduría
un pibe alegre y andrajoso
corre y recorre el sendero sin nadie
en la gramilla blanda y celestina
dos adolescentes aprenden a besarse
y casi lo saben
abajo pasan autos
rojos verdes azules
en la tarde hay un pozo de silencios
y uno espera que hable el campanario
de pronto entre los grandes edificios
la bomba estalla como una desmentida
claro el pibe en andrajos se detiene
con un pie sorprendido en el aire
la pareja se desbesa de a poco
un auto verde frena como quejándose
al árbol
no se le mueve ni una hoja.
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Poesía
lunes, 3 de marzo de 2014
Ángelus
Ángelus
(Poemas de la oficina - 1956)
Quién me iba a decir que el destino era esto.
Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que figuran prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.
Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.
Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo para verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
por que no queda bien que la tinta se corra.
(Poemas de la oficina - 1956)
Quién me iba a decir que el destino era esto.
Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que figuran prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.
Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.
Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo para verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
por que no queda bien que la tinta se corra.
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Poemas de la oficina (1956),
Poesía
Ahora en cambio
Ahora en cambio
(Solo mientras tanto - 1950)
Hubiera entregado el Dios que no poseo,
hubiera aprendido tres o cuatro signos,
y así desalentado,
así fiel, ceniciento,
invariable como un recuerdo atroz,
me hubiera respondido,
me hubiera transformado en ademanes
me hubiera convencido como todos,
refugiado en el hambre universal,
salvado para siempre y para nada.
Ahora en cambio estoy un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mi tristeza es un vaso de oraciones
que se derraman sobre el césped
y desde el césped nace Dios
y está también un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mas yo le ayudo a conocer las aves
y en toda su extensión la herejía vegetal,
los corazones de sus alegres huérfanos,
la tierra que es la palma de su mano.
(Solo mientras tanto - 1950)
Hubiera entregado el Dios que no poseo,
hubiera aprendido tres o cuatro signos,
y así desalentado,
así fiel, ceniciento,
invariable como un recuerdo atroz,
me hubiera respondido,
me hubiera transformado en ademanes
me hubiera convencido como todos,
refugiado en el hambre universal,
salvado para siempre y para nada.
Ahora en cambio estoy un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mi tristeza es un vaso de oraciones
que se derraman sobre el césped
y desde el césped nace Dios
y está también un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mas yo le ayudo a conocer las aves
y en toda su extensión la herejía vegetal,
los corazones de sus alegres huérfanos,
la tierra que es la palma de su mano.
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Sólo mientras tanto (1950)
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