jueves, 6 de marzo de 2014

El olvido

El olvido

(Yesterday y mañana - 1987)
Viñetas de mi viñedo


El olvido no es victoria
sobre el mal ni sobre nada
y si es la forma velada
de burlarse de la historia
para eso está la memoria
que se abre de par en par
en busca de algún lugar
que devuelva lo perdido
no olvida el que finge olvido
sino el que puede olvidar

miércoles, 5 de marzo de 2014

El aguafiestas falta sin aviso

El aguafiestas falta sin aviso

(Despistes y franquezas - 1989)

el aguafiesta no ha venido esta tarde
José Lezama Lima

Tal vez se le olvidó tu santo y seña
después de todo no es tan importante
no va a flamear el cielo por su ausencia
ayúdate secúndate solázate
búscate en lo quimero de los otros
inventa tus  estrellas y repártelas
besa los nombres en sus dos mejillas
deja que el corazón te elija el mundo
abrázate del miedo y no lo sueltes
vuélvete persuasión cautela magia
vuélvete sombra pero no te envicies
sálvate de turbiones y de nieblas
ponte el otoño con su sol de gala
libérate en las manos que te avisan
descúbrete en los ojos que te nombran
ya no vendrá deslígate distánciate
de su resuello de sus sortilegios
de sus malas noticias de su rabia
no dejes que te ensalme de amargura
defiende como lobo tu alegría
el tiempo no diseña el pasatiempo
el canto no reclama el desencanto
el viento no vindica el aspaviento
la fiesta no perdona al aguafiestas

Desnudeces

Desnudeces

(El mundo que respiro - 2001)

Desnuda una mujer vale la pena
cuando la contemplamos a distancia
porque después/si estamos sobre ella
sólo la vemos con la boca ansiosa

una mujer desnuda es un silencio
que no admite pudor ni violaciones
un silencio a menudo tembloroso
de tanto amor y tanta profecía

una mujer desnuda tiene normas
puede dejarse amar con toda el alma
con todo el cuerpo a veces/pero nunca
con el arte de besos fariseos.

Desinformémonos

Desinformémonos

(Letras de emergencia - 1973)
Versos para rumiar


Desinformémonos hermanos
tan objetivamente como podamos


desinformémonos con unción
y sobre todo
con disciplina


qué espléndido que tus vastas praderas
patriota del poder
sean efectivamente productivas


desinformémonos
que lindo que tu riqueza no nos empobrezca
y tu dádiva llueva sobre nosotros pecadores
qué bueno que se anuncie tiempo seco


desinformémonos
proclamemos al mundo la mentidad y la verdira


desinformémonos
nuestro salario bandoneón se desarruga
y si se encoge eructa quedamente
como batracio demócrata y saciado


desinformémonos y basta
de pedir pan y techo para el mísero
ya que sabemos que el pan engorda
y que soñando al raso
se entonan los pulmones


desinformémonos y basta
de paros antihigiénicos que provocan
ersipelas y redundancias
en los discursos del mismísimo


basta de huelgas infecto contagiosas
cuya razón es la desidia
tan subversiva como fétida


garanticemos de una vez por todas
que el hijo del patrón gane su pan
con el sudor de nuestra pereza


desinformémonos
pero también desinformemos


verbigracia
tiranos no tembléis
por qué temer al pueblo
si queda a mano el delirium tremens
gustad sin pánico vuestro scotch
y dadnos la cocacola de cada día


desinformémonos
pero también desinformemos


amemos al prójimo oligarca
como a nosotros laburantes


desinformémonos hermanos
hasta que el cuerpo aguante
y cuando ya no aguante
entonces decidámonos
carajo decidámonos
y revolucionémonos.

martes, 4 de marzo de 2014

Desde el alma (Vals)

Desde el alma (Vals)

(Las soledades de Babel - 1991)
Caracol de sueño

Hermano cuerpo estás cansado
desde el cerebro a la misericordia
del paladar al valle del deseo

cuando me dices / alma ayúdame
siento que me conmuevo hasta el agobio
que el mismísimo aire es vulnerable

hermano cuerpo has trabajado
a músculo y a estómago y a nervios
a riñones y a bronquios y a diafragma

cuando me dices / alma ayúdame
sé que estás condenado / eres materia
y la materia tiende a desfibrarse

hermano cuerpo te conozco
fui huésped y anfitrión de tus dolores
modesta rampa de tu sexo ávido

cuando me pides / alma ayúdame
siento que el frío me envilece
que se me van la magia y la dulzura

hermano cuerpo eres fugaz
coyuntural efímero instantáneo
tras un jadeo acabarás inmóvil

y yo que normalmente soy la vida
me quedaré abrazada a tus huesitos
incapaz de ser alma sin tus vísceras

Desde arriba

Desde arriba

(Preguntas al azar  - 1986)
La nariz contra el vidrio

Trepo por la escalera
peldaño tras destino
destino tras peldaño

asciendo lentamente
dosificando alarmas
midiéndome los vértigos

del mal de las alturas
todos saben      nadie habla
del bien de las alturas

desde aquí puedo ver
los prados y las calvas
las olas y los pésames

veletas y lealtades
gárgolas y dobleces
las libres azoteas

escalo por la escala
de servicio o de urgencia
de incendio o de socorro

peldaño tras destino
destino tras peldaño
inexorablemente

abajo hay miles de ojos
que contemplan e ignoran
cuándo cómo ni dónde
termina la escalera
y acaba mi avidez
o empieza mi agonía

Asunción de ti

Asunción de ti
(Solo mientras tanto - 1950)


A Luz

1

Quién hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,
tu mirada.


Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance
de mi suerte y mis ojos,
y que tu y yo iríamos despojados
de todo bien, de todo mal, de todo,
a aherrojarnos en el mismo silencio,
a inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente espiados en el fondo,
temblando desde el agua
descubriendo, pretendiendo alcanzar
quien eras tú detrás de esa cortina,
quien era yo detrás de mi.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorablemente,
siempre temo y espero,
y acabe por nombrarnos en un signo,
por sitiarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca serás. Tu no eres ésa
yo no soy ése, ésos,  los que fuimos antes de ser nosotros.


Eras si, pero ahora
suenas un poco a mí.
Eras si pero ahora
Vengo un poco de ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve rasgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mi cuando nos piensen solos.


2

Hemos llegado al crepúsculo neutro
desde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,

el sol que se desprende de sus nubes de llanto
tu rostro que se interna noche adentro
hasta solo ser voz y rumor de sonrisa.


3

Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
Venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu sueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
Tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá que vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mi ojos
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta donde está intacto sin ti,
sin que tu le prometas horizontes de niebla,
sin que tu le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacía mi.

Ángelus porteño

Ángelus porteño

(Poemas de otros - 1974)
Epílogos míos
                      a raúl y tona

Me he quedado junto al árbol
veterano y cordial en su sabiduría


un pibe alegre y andrajoso
corre y recorre el sendero sin nadie


en la gramilla blanda y celestina
dos adolescentes aprenden a besarse

y casi lo saben


abajo pasan autos
rojos      verdes      azules


en la tarde hay un pozo de silencios
y uno espera que hable el campanario


de pronto entre los grandes edificios
la bomba estalla como una desmentida


claro el pibe en andrajos se detiene
con un pie sorprendido en el aire
la pareja se desbesa de a poco
un auto verde frena como quejándose


al árbol
no se le mueve ni una hoja.

lunes, 3 de marzo de 2014

Ángelus

Ángelus

(Poemas de la oficina - 1956)

Quién me iba a decir que el destino era esto.

Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que figuran prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.


Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.


Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.


Es raro que uno tenga tiempo para verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
por que no queda bien que la tinta se corra.

Ahora en cambio

Ahora en cambio

(Solo mientras tanto - 1950)

Hubiera entregado el Dios que no poseo,
hubiera aprendido tres o cuatro signos,
y así desalentado,
así fiel, ceniciento,
invariable como un recuerdo atroz,
me hubiera respondido,
me hubiera transformado en ademanes
me hubiera convencido como todos,
refugiado en el hambre universal,
salvado para siempre y para nada.


Ahora en cambio estoy un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mi tristeza es un vaso de oraciones
que se derraman sobre el césped
y desde el césped nace Dios
y está también un poco solo,
de veras un poco solo y solo.


Mas yo le ayudo a conocer las aves
y en toda su extensión la herejía vegetal,
los corazones de sus alegres huérfanos,
la tierra que es la palma de su mano.