domingo, 28 de junio de 2009

Te quiero



Te quiero
(Poemas de otros - 1974)
Canciones de amor y desamor

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero por que tus manos
trabajan por la justicia

   si te quiero es por que sos
   mi amor mi cómplice y todo
   y en la calle codo a codo
   somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero por que tu boca
sabe gritar rebeldía

   si te quiero es por que sos
   mi amor mi cómplice y todo
   y en la calle codo a codo
   somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
por que sos pueblo te quiero

y por que amor no es aureola
ni cándida moraleja
y por que somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

   si te quiero es por que sos
   mi amor mi cómplice y todo
   y en la calle codo a codo
   somos mucho más que dos.

Análisis del regreso

Análisis del regreso

(Noción de patria - 1963)

Claro que ya me voy
uno regresa siempre
pero entendámonos
vuelvo porque me sufro
y no porque me encante
vuelvo porque me cuesta
no volver
vuelvo por que estas ganas
de dejarme caer
de un piso ciento cuatro
pueden ser vértigo
y también nostalgia
de todos modos
algo inesperado
vuelvo porque fatiga
mirar atrás
y nunca
reconocer la infancia
vuelvo porque volvemos
porque no vuelvo solo
porque
bueno
si algún día
siempre volvemos todos
porque de pronto uno
decide
y ya está hecho
porque un tango hay que zumba
porfiado como mosca
sobre el largo verano conocido
vuelvo porque me pican
las ganas de volver
y además
además
que les importa a ustedes
por qué vuelvo.

viernes, 29 de mayo de 2009

Conciliar el sueño

Comienzo con los cuentos. Este lo recordé porque hace una semana soñé en ingles pero con subtítulos (por cierto muy bien subtitulado el sueño) así que para hacer frente a la franca risa de mi familia, comparto este cuento.
 
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Conciliar el sueño

(Buzón de tiempo - 1999)


Lo que ocurre, doctor, es que en mi caso, los sueños vienen por ciclos temáticos. Hubo una época en la que soñaba con inundaciones. De pronto los ríos se desbordaban y anegaban los campos, las calles, las casas y hasta mi propia cama. Fíjense que en mis sueños aprendía a nadar y gracias a eso sobreviví a las catástrofes naturales. Lamentablemente, esa habilidad tuvo una vigencia sólo onírica, ya que un tiempo después pretendí ejercerla, totalmente despierto, en la piscina de un hotel y estuve a punto de ahogarme.
Luego vino un período en que soñé con aviones. Más bien, con un solo avión, porque siempre era el mismo. La azafata era feúcha y me trataba mal. A todos les daba champan, menos a mí. Le pregunté por qué y ella me miró con un rencor largamente prolongado y me contestó: «Vos sabés bien por qué». Me sorprendió tanto aquel tuteo que casi me despierto. Además, no imaginaba a qué podía referirse. En esa duda estaba cuando el avión cayó en un pozo de aire y la azafata feúcha se desparramó en el pasillo, de tal manera que la minifalda se le subió y pude comprobar que abajo no llevaba nada. Fue precisamente ahí cuando me desperté, y, para mi sorpresa, no estaba en mi cama de siempre sino en un avión, fila 7 asiento D, y una azafata con rostro de Gioconda me ofrecía en inglés básico una copa de champán. Como ve, doctor, a veces los sueños son mejores que la realidad y también viceversa. ¿Recuerda lo que dijo Kant? «El sueño es un arte poético involuntario.»
En otra etapa soñé reiteradamente con hijos. Hijos que eran míos. Yo que soy soltero y no los tengo ni siquiera naturales. Con el mundo como está. Me parece un acto irresponsable concebir nuevos seres. ¿Usted tiene hijos? ¿Cinco? Excuse me. A veces digo cada pavada.
Los niños de mis sueños eran bastante pequeños. Algunos gateaban y otros se pasaban la vida en el baño. Al parecer, eran huérfanos de madre, ya que ella jamás aparecía y los niños no habían aprendido a decir mamá. En realidad, tampoco me decían papá, sino que en su media lengua me decían «turco». Tan luego a mí, que vengo de abuelos coruñeses y bisabuelos lucenses. «Turco vení», «Turco, quero la papa», «Turco, me hice pipí». En uno de esos sueños, bajaba yo por una escalera medio rota, y zas, me caí. Entonces el mayorcito de mis nenes me miró sin piedad y dijo: «Turco, jodete». Ya era demasiado, así que desperté de apuro a mi realidad sin angelitos.
En un ciclo posterior de fútbol soñado, siempre jugué de guardameta o golero o portero o goalkeeper o arquero. Cuántos nombres para una sola calamidad. Siempre había llovido antes del partido, así que las canchas estaban húmedas y era inevitable que frente a la portería se formara un laguito. Entonces aparecía algún delantero que me fusilaba con ganas y en primera instancia yo atajaba, pero en segunda instancia la pelota mojada se escabullía de mis guantes y pasaba muy oronda la línea de gol. A esa altura del partido (nunca mejor dicho), yo anhelaba con fervor despertarme, pero todavía me faltaba escuchar cómo la tribuna a mis espaldas me gritaba unánimemente: traidor, vendido, cuánto te pagaron y otras menudencias.
En los últimos tiempos mis aventuras nocturnas han sido invadidas por el cine. No por el cine de ahora, tan venido a menos, sino por el de antes, aquél que nos conmovía y se afincaba en nuestras vidas con rostros y actitudes que eran paradigmas. Yo me dedico a soñar con actrices. Y qué actrices: digamos Marilyn Monroe, Claudia Cardinale, Harriet Anderson, Sonia Braga, Catherine Deneuve, Anouk Aimée, Liv Ullmann, Glenda Jackson y otras maravillas. (A los actores, mi Morfeo no les otorga visa.) Como ve, doctor, la mayoría son veteranas o ya no están, pero yo las sueño como aparecían en las películas de entonces. Verbigracia, cuando le digo a Claudia Cardinale, no se trata de la de ahora (que no está mal) sino la de La ragazza con la valiglia, cuando tenía 21. Marilyn, por ejemplo, se me acerca y me dice en un tono tiernamente confidencial: «I don't love Kennedy. I love you. Only you». Sepa usted que en mis sueños las actrices hablan a veces en versión subtitulada y otras veces dobladas al castellano. Yo prefiero los subtítulos, ya que una voz como la de Glenda Jackson o la de Catherine Deneuve son insustituibles.
Bueno, en realidad vine a consultarle porque anoche soñé con Anouk Aimée, no la de ahora (que tampoco está mal) sino la de Montparnasse 19, cuando tenía unos fabulosos 26 años. No piense mal. No la toqué ni me tocó. Simplemente se asomó por una ventana de mi estudio y sólo dijo (versión doblada): «Mañana de noche vendré a verte, pero no a tu estudio sino a tu cama. No lo olvides». Como voy a olvidarlo. Lo que yo quisiera saber, doctor, es si los preservativos que compro en la farmacia me servirán en sueños. Porque ¿sabe? no quisiera dejarla embarazada.

Vas a parir felicidad

Vas a parir felicidad

(Preguntas al azar - 1986)
El sur también existe

Vas a parir felicidad
yo te lo anuncio tierra virgen
tras rescatarte dividida
y no hallar nada que te alivie
como abono inesperado
absorberás la sangre humilde

vas a parir felicidad
en un futuro que no existe
vas a parir felicidad
mientras en huertos imposibles
la limpia baba de dios padre
cae como un diluvio triste

vas a parir felicidad
yo te lo anuncio tierra virgen
después de hundirte surco a surco
y como vieja tumba abrirte
después de alzarte como un hongo
y deslumbrarnos como un cíclope

vas a parir felicidad
y no habrá almas disponibles
vas a parir felicidad
como una bendición horrible
y nadie habrá de recogerla
en un futuro que no existe.

Oda a la pacificación

Oda a la pacificación

(Letras de emergencia - 1973)
Tres odas provisiorias

No sé hasta donde irán los pacificadores con su ruido metálico de paz
pero hay ciertos corredores de seguros que ya colocan pólizas contra la pacificación
hay quienes reclaman la pena del garrote para los que no quieren ser pacificados

cuando los pacificadores apuntan por supuesto tiran a pacificar
y a veces hasta pacifican dos pájaros de un tiro

es claro que siempre hay algún necio que se niega a ser pacificado por la espalda
o algún estúpido que resiste la pacificación a fuego lento
en realidad somos un país tan peculiar
que quien pacifique a los pacificadores un buen pacificador será.

martes, 26 de mayo de 2009

Carta al comisario del cielo

Carta al comisario del cielo

(Próximo prójimo - 1965)

Lo decidí antenoche mientras iba
caminando sin rumbo y sin apuro
bajo la lluvia lenta mansa justa

no voy a ir así que no me espere
usted dirá qué tipo quién lo entiende
con un cielo sin fin tan confortable
empedrado sin malas intenciones
un sueño tan formal y tan a gusto

ah me consta que el cielo ha mejorado
sus condiciones habitacionales
con un confort solemne y cibernético
con nuevos eugenistas y mitólogos
con reinas de belleza y vendimia
y un escuadrón de arcángeles acróbatas
custodios de oraciones voladoras
con bromas sobre Dios y sobre el diablo
con leyes contra el diablo únicamente
y una gendarmería insuperable
(todos los comisarios van al cielo)
y una censura seca y puritana
(ya sé que a los censores corresponde
la provincia celeste de los cuáqueros)

me consta que allí están los delatores
si delataron por la buena causa
y los torturadores si invocaron
a Dios la democracia y la familia
me consta que allí están los impotentes
insospechables de concupiscencia
y los estafadores si estafaron
antes e darse a la filantropía
me costa todo eso y sin embargo
usted dirá qué tipo quién lo entiende
yo me conozco y sé que extrañaría
ha de ser deprimente no ver rostros
prolíficamente subversivos
ni suicidas colgados de ideales
ni la nostalgia de la carne alegre
ni el peligroso honor de la blasfemia
ni víctimas de un asco melancólico
o de un calambre de desobediencia

yo me conozco y sé que extrañaría
de modo que haré el trámite preciso
para que me permuten el boleto
le ruego que me comprenda y me disculpe
diga si quiere que me fui al infierno
pero si esta palabra está vedada
o si al decirla arriesga usted su puesto
diga sencillamente que renuncio
por que el cielo está tan organizado
que en su autopista no hay cómo extraviarse
bajo la lluvia lenta mansa justa.

Despistes y franquezas

Despistes y franquezas
(Poemas de otros - 1974)
Epílogos míos

i
La política es una forma de amor, pero no viceversa; por algo en el amor es mucho más fácil tener el corazón caliente que la cabeza fría.

ii
El hombre bueno casi siempre se aburre de sus rencores. Pero siempre hay un rencor que confirma la regla.

iii
La muerte es una traición de Dios.

iv
¡Si uno conociera lo que tiene, con tanta claridad como conoce lo que le falta!

v
Cuando una mujer dice: “todo tu cuerpo es corazón”, es porque todo su cuerpo es corazón.

vi
Desde que los hijos educan a los padres, se acabaron los complejos de Edipo.

vii
El pan nuestro de cada día, provoca gases y malas digestiones.

viii
Cuando sueño contigo no hablo sino que canto en sueños.

ix
Cuando parece que la vida imita al arte, es porque el arte ha logrado imitar la vida.

x
Los Otros que invento son confidencias sobre aquello que desgraciadamente no me ocurre.

xi
La generosidad es el único egoísmo legítimo.

xii
Epitafio para un vanidoso: “Bah...”

xiii
La soledad es también un homenaje al prójimo.

xiv
El inconveniente de la autocrítica es que los demás pueden llegar a creerla.

xv
Los Otros que invento dicen a veces cosas que yo no habría dicho ni aunque fuera otro.


xvi
No es que cambie, sino que el espejo no tiene memoria.

xvii
No seamos sectarios: la infancia es a veces un paraíso perdido. Pero otras veces es un infierno de mierda.

xviii
Un torturador no se redime suicidándose. Pero algo es algo.

xix
Contra el optimismo no hay vacunas.

xx
Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo.

xxi
El vicediós siempre es ateo.

Ahora todo está claro

Ahora todo está claro

(Cotidianas - 1979)
Desmitifiquemos la Vía Láctea


Cuando el presidente carter
se preocupa tanto
por los derechos
                  humanos
parece evidente que en ese caso
derecho no significa facultado
o atributo
o libre albedrío
sino diestro
o antizurdo
o flanco opuesto al corazón
lado derecho en fin
en consecuencia
¿no sería hora
de que iniciáramos
una amplia campaña internacional
por los izquierdos
                  humanos?

jueves, 21 de mayo de 2009

Ausencia de Dios

Ausencia de Dios

(Solo mientras tanto - 1950)

Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mi, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.

desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.

Ahora que miedo inútil, que vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandará siglos de ceniza.

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Soy un caso perdido


Llueven las noticias del entierro de Mario, tristes noticias que se van transformando de a poco en certezas.

Mando y publíco esto para los que intentan obstinadamente en retratarlo como un viejito buenito y medio chocho de la vida. Un perfecto “amorista” del que solo brotaban rimas para poemas de amor.

Mario tuvo varias facetas pero entre todas ellas se puede encontrar las/sus posiciones ante este mundo (muchas veces de mierda).

El poema fue publicado en 1979; cuando Mario estaba lejos de ser un viejito inspira-ternura. Han pasado más de 30 años y de seguro el sentido del mismo, lo mantuvo hasta su último respiro. Quizás por eso es tan imprescindible leerlo, tan difícil no quererlo y tan inexplicable extrañarlo sin haberlo abrazado.


Soy un caso Perdido

(Cotidianas - 1979)

Por fin un crítico sagaz reveló
(ya sabía yo que iban a descubrirlo)
que en mis cuentos soy parcial
y tangencialmente me exhorta
a que asuma la neutralidad
como cualquier intelectual que se respete


creo que tiene razón

soy parcial
de esto no cabe duda
más aún yo diría que un parcial irrescatable
caso perdido en fin
ya que por más esfuerzos que haga
nunca podré llegar a ser neutral


en varios países de este continente
especialistas destacados
han hecho lo posible y lo imposible
por curarme de la parcialidad
por ejemplo en la biblioteca nacional de mi país
    ordenaron el expurgo parcial
    de mis libros parciales
en argentina me dieron cuarenta y ocho horas
     (y si no me mataban) para que me fuera
con mi parcialidad a cuestas
por último en perú incomunicaron mi parcialidad
      y a mi me deportaron


de haber sido neutral
no habría necesitado
esas terapias intensivas
pero qué voy a hacerle
soy parcial

incurablemente parcial
y aunque pueda sonar un poco extraño
totalmente
parcial


ya sé
eso significa que no podré aspirar
a tantísimos honores y reputaciones
      y preces y dignidades
que el mundo reserva para los intelectuales
      que se respeten
es decir para los neutrales
con un agravante
como cada vez hay menos neutrales
las distinciones se reparten
entre poquísimos


después de todo y a partir
de mis confesadas limitaciones
debo reconocer que a esos pocos neutrales
les tengo cierta admiración
o mejor les reservo cierto asombro
ya que en realidad se precisa un temple de acero
para mantenerse neutral ante episodios como
girón
     tlatelolco
               trelew
                     pando
                          la moneda


es claro que uno
y quizá sea esto lo que quería decirme el crítico
podría ser parcial en la vida privada
y neutral en las bellas letras
digamos indignarse contra pinochet
    durante el insomnio
y escribir cuentos diurnos
    sobre la atlántida


no es mala idea
y claro
tiene la ventaja
de que por un lado
uno tiene conflictos de conciencia
y eso siempre representa
un buen nutrimento para el arte
y por otro no deja flancos para que lo vapulee
la prensa burguesa y/o neutral


no es mala idea
pero
ya me veo descubriendo o imaginando
en el continente sumergido


la existencia de oprimidos y opresores
parciales y neutrales
torturados y verdugos
o sea la misma pelotera
cuba sí yanquis no
de los continentes no sumergidos


de manera que
como parece que no tengo remedio
y estoy definitivamente perdido
para la fructuosa neutralidad
lo más probable es que siga escribiendo
cuentos no neutrales
y poemas y ensayos y canciones y novelas
no neutrales
pero advierto que será así
aunque no traten de torturas y cárceles
u otros tópicos que al parecer
resultan insoportables a los neutros


será así aunque traten de mariposas y nubes
y duendes y pescaditos.